nuevamente sobre la mesa las condiciones de las escuelas, la seguridad de los alumnos, su alimentación y, principalmente, la calidad de la educación que están recibiendo.
Ante el inicio de un nuevo ciclo escolar, la Diputada del PAN Laura Álvarez señaló que el regreso a clases no solo son las mochilas nuevas, uniformes y útiles escolares, sino que también se debe cuestionar en qué condiciones están regresando los niños y adolescentes a las aulas.
“Hoy tenemos que hacernos una pregunta muy sencilla: ¿a qué escuelas están regresando nuestros niños? Aún existen problemas que siguen sin resolverse”, señaló.
Álvarez advirtió que todavía existen planteles con necesidades de mantenimiento, problemas en el suministro de agua, sanitarios en malas condiciones e infraestructura insuficiente, situaciones que afecta directamente a los niños a recibir una educación digna.
La Diputada, destacó que otro de los grandes pendientes es garantizar escuelas verdaderamente seguras, no solamente al exterior de los planteles, sino también dentro de las aulas y en los espacios digitales.
“Tenemos que hablar del bullying, del acoso, del abuso, de la violencia y de los riesgos digitales. Un niño que tiene miedo no aprende igual, y una escuela que no puede protegerlo está fallando en una de sus responsabilidades más importantes”, afirmó.
Asimismo, Laura Álvarez señaló que hablar de educación también implica hablar de alimentación, pues resulta difícil exigir concentración y un buen desempeño escolar cuando existen niños que llegan a las aulas sin haber desayunado o cuyas familias enfrentan dificultades para garantizarles una alimentación suficiente y nutritiva.
Sin embargo, sostuvo que el cuestionamiento de fondo debe ser sobre qué tanto están aprendiendo realmente los niños mexicanos.
“No basta con pasar de año ni con entregar una boleta. Tenemos que saber si nuestros niños comprenden lo que leen, si pueden resolver problemas matemáticos, si desarrollan pensamiento crítico y si les estamos dando las herramientas necesarias para enfrentar su futuro”, expresó.
La diputada también hizo un llamado a fortalecer y acompañar al personal docente mediante capacitación, herramientas y mecanismos de evaluación que permitan detectar áreas de oportunidad y mejorar la enseñanza.
“México necesita maestros acompañados, capacitados y reconocidos, pero también evaluados. Evaluar no significa perseguir al maestro; significa saber dónde necesita apoyo y garantizar a las familias que frente a sus hijos existen docentes preparados. Defender a nuestros maestros y exigir educación de calidad no son cosas opuestas”, puntualizó.
Finalmente, Álvarez sostuvo que el regreso a clases no puede quedarse únicamente en la fotografía del primer día, sino que debe llevar a las autoridades a revisar lo que ocurre durante todo el ciclo escolar: si los planteles tienen agua y servicios básicos, si existen condiciones de seguridad, si se atiende el bullying, si los docentes cuentan con herramientas suficientes y, principalmente, si los alumnos están aprendiendo.
“México puede discutir muchas cosas, pero hay una en la que no podemos aceptar mediocridad: la educación de nuestros hijos. No podemos acostumbrarnos a una mala educación, porque cada generación de niñas y niños que dejamos atrás representa una oportunidad que México ya no recupera”.
“El verdadero regreso a clases no comienza cuando un niño cruza la puerta del salón; comienza cuando el Estado garantiza que ahí adentro estará seguro, será cuidado y, sobre todo, aprenderá”, concluyó.

