Grupos disidentes exigen un incremento directo de 10% al salario, la renuncia de Rafael Olivos Hernández y mejoras en el abasto de medicamentos. La protesta ocurre en vísperas de la consulta nacional del 14 de octubre, en la que la base laboral decidirá sobre la propuesta salarial de 6.8%.
Las inconformidades laborales dentro del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) escalaron en los últimos días, con protestas y bloqueos en distintas entidades del país. Ahora, grupos disidentes convocan a una movilización nacional para insistir en un aumento salarial mayor, mejores condiciones de trabajo y la salida de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
La convocatoria se produce en medio de la controversia por el incremento salarial de 6.8% negociado entre la dirigencia sindical y las autoridades del Instituto, que será sometido a consulta entre los trabajadores el próximo 14 de octubre. La propuesta contempla un aumento de 2.9% al salario tabular y 3.9% en prestaciones, de acuerdo con el IMSS.
Los sectores inconformes consideran insuficiente el acuerdo y demandan que el incremento se aplique directamente al salario. Las movilizaciones también han incorporado reclamos relacionados con el desabasto de medicamentos e insumos, las plazas vacantes y las condiciones en las que el personal médico y operativo presta sus servicios.
Una protesta frente a la consulta salarial
La consulta convocada por el sindicato busca que las y los trabajadores expresen su postura mediante voto libre, personal, directo y secreto. El ejercicio contará con el acompañamiento de autoridades laborales, entre ellas el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Sin embargo, los grupos disidentes sostienen que el porcentaje acordado no responde a sus expectativas y han mantenido las protestas para presionar por una revisión de las condiciones salariales.
Entre sus principales exigencias figura un incremento de 10% directo al tabulador, además de cambios en la dirigencia sindical. Los inconformes también cuestionan la forma en que se desarrollaron las negociaciones y piden mayor participación de la base trabajadora en las decisiones que afectan sus ingresos y prestaciones.
Desabasto y plazas vacantes, entre los reclamos
La protesta no se limita al salario. Los manifestantes han señalado problemas relacionados con la disponibilidad de medicamentos y material quirúrgico, así como la falta de personal en distintas unidades médicas.
En su pliego de demandas, los grupos inconformes plantean:
- Un incremento salarial directo de 10%.
- La renuncia de Rafael Olivos Hernández como secretario general del SNTSS.
- Abasto continuo de medicamentos e insumos médicos.
- Cobertura de plazas vacantes para reducir la sobrecarga laboral.
- Mayor transparencia y participación de los trabajadores en las decisiones sindicales.
Los reclamos sobre insumos y cobertura de personal forman parte de una discusión más amplia sobre el funcionamiento cotidiano de las unidades médicas. El IMSS ha reconocido que el abasto, los tiempos de espera, el mantenimiento de instalaciones y la cobertura de plazas son temas prioritarios de trabajo con el sindicato.
El sindicato llama al diálogo
Frente a las movilizaciones, Rafael Olivos Hernández ha llamado a resolver las diferencias mediante el diálogo y aseguró que no habrá represalias contra quienes expresen de manera pacífica sus inconformidades.
La dirigencia también anunció la integración de un comité para escuchar las demandas de los trabajadores y mantener abiertos los canales de comunicación.
Por su parte, el IMSS informó que las unidades médicas y hospitales continúan en operación y que los servicios de urgencias, hospitalización, terapia intensiva, atención de partos y hemodiálisis están garantizados. El Instituto también pidió mantener libres los accesos para pacientes, ambulancias y personas con citas o cirugías programadas.
La movilización pone a prueba la negociación laboral
La protesta se desarrolla en un momento decisivo para la relación entre la base trabajadora y la dirigencia sindical. La consulta del 14 de octubre permitirá conocer la postura de los empleados frente al incremento negociado, mientras los grupos disidentes buscan mantener la presión para modificar el acuerdo y atender sus demandas.
El resultado podría influir en el rumbo de las negociaciones y en la capacidad de las partes para alcanzar una salida al conflicto. Por ahora, la dirigencia ha insistido en el diálogo, mientras los inconformes mantienen sus exigencias salariales y laborales.
El desafío será encontrar una respuesta que atienda las demandas del personal sin poner en riesgo la continuidad de los servicios médicos. En un sistema del que dependen millones de derechohabientes, la discusión salarial y sindical también está vinculada con las condiciones en que se brinda la atención cotidiana.
La consulta del 14 de octubre será, por tanto, un momento clave para conocer la decisión de los trabajadores sobre la propuesta salarial y medir el alcance de las inconformidades que han llevado las protestas a distintas partes del país.

