El presidente de Estados Unidos aseguró que Washington y La Habana podrían alcanzar un acuerdo y afirmó que no considera necesario recurrir al Ejército, en medio de una creciente presión sobre la isla.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que su gobierno podría alcanzar un acuerdo con Cuba y sostuvo que, por ahora, no considera necesario recurrir a una intervención militar para avanzar hacia ese objetivo.
“Yo diría que Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo. No creo que necesitemos al ejército”, declaró Trump ante periodistas en la Casa Blanca antes de viajar a Tennessee. El mandatario agregó que su administración quiere “ayudar a Cuba” y “abrir” la isla a ciudadanos estadounidenses.
La declaración llega en un momento de creciente tensión entre Washington y La Habana. Aunque Trump plantea ahora la posibilidad de un acuerdo, su administración ha mantenido una política de fuerte presión sobre el gobierno cubano y ha señalado abiertamente que busca un cambio político en la isla.
La presión sobre Cuba se mantiene
Uno de los principales elementos de esa estrategia es el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos a principios de este año, que ha contribuido a profundizar las dificultades de Cuba para obtener combustible.
La escasez energética se ha traducido en apagones prolongados y mayores dificultades para una infraestructura eléctrica que ya enfrentaba problemas. Reportes recientes también han documentado el impacto de la falta de combustible en la vida cotidiana de la población cubana.
Washington sostiene su presión mientras La Habana denuncia las consecuencias económicas y sociales de las medidas estadounidenses.
Trump habló de Cuba ante la ONU
El nuevo pronunciamiento también contrasta con el tono utilizado por Trump días antes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Durante su discurso del 22 de septiembre, el presidente estadounidense calificó a Cuba como un “Estado fallido” y afirmó que la libertad llegaría a la isla. La intervención provocó que la delegación cubana abandonara el recinto en señal de protesta.
La postura expresada entonces reflejaba una política de presión mucho más directa, mientras que ahora Trump habla de alcanzar un acuerdo sin necesidad de recurrir a las fuerzas armadas.
La posibilidad militar sigue bajo escrutinio
La declaración del presidente ocurre además después de reportes sobre movimientos relacionados con la preparación militar estadounidense.
CBS informó que la Reserva del Ejército de Estados Unidos está evaluando la disponibilidad de determinadas unidades que podrían quedar bajo el mando del Comando Sur y que eventualmente serían requeridas en un periodo de 90 a 120 días. La información no significa que se haya ordenado una intervención militar, pero sí forma parte del contexto en el que Trump realizó sus declaraciones.
Por ello, su afirmación de que no considera necesario utilizar al Ejército adquiere especial relevancia: el mandatario busca presentar la vía de un acuerdo como alternativa a una escalada militar.
La Habana también habla de diálogo
En la Asamblea General de la ONU, el canciller cubano Bruno Rodríguez afirmó que Cuba está abierta a mantener relaciones comerciales y de negocios con empresas estadounidenses, al tiempo que volvió a condenar el embargo de Washington.
Rodríguez no respondió específicamente a las declaraciones de Trump sobre un posible acuerdo, pero sostuvo que Cuba permanece abierta al diálogo.
La posición cubana contrasta con declaraciones realizadas semanas antes, cuando el canciller había señalado que no existían negociaciones ni una agenda de conversaciones con Estados Unidos, aunque mantenía la disposición a permanecer en contacto.
Un acuerdo todavía sin términos definidos
Por ahora, no se han dado a conocer los términos de un eventual acuerdo entre Washington y La Habana, ni las condiciones que Estados Unidos plantearía al gobierno cubano.
Lo que sí ha cambiado en las últimas horas es el tono del presidente estadounidense: después de intensificar la presión sobre Cuba y hablar públicamente de un cambio político en la isla, Trump sostiene ahora que existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo y que no sería necesario recurrir al Ejército.
El desenlace dependerá de si esa declaración se traduce en contactos diplomáticos concretos. Mientras tanto, Cuba continúa enfrentando una severa crisis energética y económica, y la relación con Washington permanece marcada por sanciones, presión política y la posibilidad —hasta ahora no confirmada— de una escalada mayor.

